Cómo implantar RFID con éxito: Diego Gil explica las claves para transformar el retail

Diego Gil, Sales Director de STC Retail Solutions

Diego Gil, Sales Director de STC Retail Solutions, comparte su experiencia sobre cómo implantar RFID en retail con éxito y explica por qué esta tecnología se ha convertido en una herramienta clave para la transformación digital del sector. En esta entrevista aborda los principales retos de la implantación de soluciones RFID para retail, los beneficios de la gestión del inventario en tiempo real, la automatización de procesos, la trazabilidad de productos y las tendencias que marcarán el futuro del retail en los próximos años.


01 · Los orígenes

Diego, vienes del mundo de la ingeniería y la consultoría tecnológica. ¿Cómo ha influido esa experiencia en tu forma de entender las necesidades de los retailers?

Estudiar ingeniería te da la capacidad de descomponer problemas complejos en otros más simples y abordables para poder resolverlos. Esto me ha ayudado, sobre todo, a desgranar las necesidades de los clientes con relativa sencillez y a buscar, igualmente, una respuesta razonablemente simple cuando es posible.

"Nuestro objetivo es trabajar como un partner, no como un proveedor."

En cuanto al ámbito de la consultoría tecnológica, lo que me llevo desde el punto de vista comercial es la capacidad de trabajar codo con codo con mis clientes, creando lazos que se parecen mucho más a una relación entre partners que a una relación tradicional cliente-proveedor.


02 · LA PRIMERA CONVERSACIÓN

Cuando un retailer contacta con STC por primera vez, ¿cuáles suelen ser sus principales retos y cómo empieza el proceso de implantación de una solución RFID?

Depende principalmente del sector del cliente. En retail moda, los principales retos suelen ser el descontrol del stock y la baja eficiencia en procesos como inventarios, recepciones o expediciones, con el objetivo de avanzar hacia un modelo omnicanal que exige un control de stock casi al 100%. En STC acompañamos todo el proceso: estudiamos el caso particular, diseñamos una solución RFID a medida, implementamos el proyecto completo (hardware, software e interfaces) y damos apoyo como consultores externos en la gestión operativa.

"No implantamos tecnología; diseñamos una solución RFID adaptada a cada retailer."

En el caso de clientes del sector de la alimentación detallista, el reto principal suele ser la pérdida desconocida, un problema especialmente sensible en un sector de márgenes muy ajustados. Aquí trabajamos primero como consultores, analizando la merma y su origen, para después implementar la solución antihurto más adecuada, reduciendo la pérdida desconocida y mejorando la rentabilidad del cliente.


03 · ROMPIENDO MITOS 

Muchas empresas creen que implantar RFID es un proyecto complejo. ¿Cuáles son los principales mitos que os encontráis y qué les dirías para desmontarlos?

El principal mito es el del coste. Hace años, una etiqueta RFID podía costar casi 1€, lo que encarecía mucho su implementación. Sin embargo, hoy hablamos de céntimos (5-8 céntimos por unidad), gracias a una producción más industrializada de, por ejemplo, estos consumibles.

"Cuando un retailer descubre todo lo que le aporta el RFID, no quiere volver a trabajar sin esta tecnología."

El segundo mito es la complejidad: cuando un cliente duda de si su estructura puede integrar la tecnología, solemos proponer una demo para que compruebe de primera mano lo sencilla que es hoy la solución RFID y todo lo que aporta en automatización y control del dato.


04 · EL PARTNER ADECUADO 

¿Qué aspectos debería valorar un retailer a la hora de elegir un proveedor de RFID?

Destacaría tres factores clave. Primero, la experiencia real en proyectos RFID: Nos hemos encontrado con implementaciones” (si es que se le puede llamar así) donde se estaba utilizando la tecnología RFID para leer EANs a distancia, utilizando una inversión razonablemente importante para un valor añadido apenas nulo.

Siempre insistimos en que implementar RFID en una organización no consiste en adquirir hardware y utilizar una base de datos como repositorio de códigos EPC. La implementación de esta tecnología tiene unas implicaciones, en ocasiones muy sutiles, que es imprescindible conocer cuando apoyas a un cliente con ganas de subirse al carro del RFID y que, por tanto, la compañía que lo implemente debe conocer en profundidad. 

Segundo, la calidad del producto: el proveedor debe conocer a fondo los procesos logísticos del retailer para saber qué datos son esenciales, y contar con hardware fiable. 

"Elegir un proveedor RFID no es solo elegir tecnología; es elegir un partner para todo el proyecto."

Y tercero, el coste total de propiedad, no solo el coste inicial: en STC apostamos por un entorno conectado que permite resolver incidencias con rapidez y coste mínimo durante toda la vida del proyecto, lo que nos permite ofrecer a nuestros clientes un coste total de la propiedad muy competitivo, teniendo en cuenta el alto valor que aportamos .


05 · EL ROI

Uno de los argumentos más importantes para implantar RFID es el retorno de inversión. ¿Cómo ayudáis a los clientes a calcular ese ROI antes de iniciar un proyecto?

Hay beneficios que aporta un proyecto de implementación RFID que son difícilmente medibles en resultados inmediatos (satisfacción del personal de tienda, reducción de colas, ventas más rápidas, coste de oportunidad del personal implicado en tareas de escaso valor añadido…).

"El ROI no se basa en promesas; se calcula con los datos reales de cada retailer."

Pero para el resto, que sí son medibles (aumento medio de ventas, tiempo ahorrado en movimientos e inventarios, ventas desasistidas…), hemos diseñado una herramienta que, a partir de algunos parámetros proporcionados por nuestros clientes, calcula el ROI mediante un modelo matemático en el que hemos trabajado mucho tiempo y que se ajusta fielmente a la realidad. 

De esta manera, con hipótesis realistas que hemos recogido durante toda nuestra experiencia, podemos ofrecer un valor fiable de algunos indicadores importantes a tener en cuenta durante la fase de estudio de una inversión (ROI, Payback, VAN…). Con estos valores, el cliente tiene todas las herramientas a su disposición para ser capaz de discernir analíticamente cuál será la rentabilidad, a todos los niveles, de su proyecto RFID. 


06 ·  LAS CLAVES DEL ÉXITO 

A lo largo de estos años has acompañado a muchos retailers en su transformación. ¿Qué tienen en común los proyectos RFID que obtienen mejores resultados?

Para mí, lo que más tienen en común es que han sabido integrar el RFID dentro de la cultura de la empresa. Al final, esta tecnología, igual que un ERP o un CRM, exige que muchos equipos cambien su forma de trabajar, y los clientes que no han estado dispuestos a adaptar sus procesos han tardado más en obtener resultados satisfactorios.

"La tecnología funciona cuando las personas creen en ella y la hacen parte de su día a día."

Cuando toda la organización, y especialmente las capas directivas, tiene claro que quiere trabajar con RFID y asume que eso implica un cambio, el proyecto avanza mucho mejor. Ese es, para mí, el punto clave del éxito: que el propio cliente sea consciente de las implicaciones del cambio y ponga a disposición del proyecto las herramientas y el compromiso necesarios para vencer la resistencia inicial. .


07 · EL FUTURO 

¿Qué tendencias están marcando hoy la evolución del RFID y qué oportunidades ves para el retail en los próximos años?

Hasta ahora, el RFID se ha utilizado casi como un parche para resolver problemas puntuales: inventario, intralogística o antihurto. Creo que el futuro pasa por integrar esta tecnología en todo el ciclo de vida del producto, desde que se fabrica hasta incluso las campañas de second life, con una etiqueta integrada en la prenda que la acompañe en cada etapa, evidentemente, salvando todas las barreras que pudieran surgir desde el punto de vista de protección de datos del consumidor.

"El futuro del RFID no son parches: es una trazabilidad completa a lo largo de todo el ciclo de vida del producto."

Esto también abrirá la puerta a nuevos usos en el punto de venta, como medir la tasa de conversión en probadores o analizar qué productos se venden sin necesidad de probárselos, datos muy valiosos para optimizar el layout de tienda. En el sector alimentación, el RFID va más atrasado por las limitaciones tecnológicas con líquidos y metales y por los márgenes más ajustados, pero ya se están probando soluciones que eliminan las falsas alarmas, identifican exactamente qué se ha sustraído y permiten inventariar en minutos productos próximos a caducar para aplicar descuentos automáticos.


08 · EL PRIMER PASO

Si un retailer está valorando implantar RFID este año, ¿qué primer paso le recomendarías dar?

El primer paso es construir un business case: cuantificar cuánto se pierde en inventario, en ventas y en tiempo de personal, y compararlo con el coste del proyecto RFID. En mi experiencia, el número casi siempre sale a favor, y en seis meses o un año la inversión empieza a rentabilizarse.

"Todo empieza escuchando al retailer y entendiendo sus necesidades."

El segundo paso es alinear a todos los departamentos implicados (retail, logística, ventas y IT) y contar con un sponsor interno que coordine el proceso, porque un proyecto RFID no sale adelante si alguna de estas áreas no está comprometida. El primer año suele ser el más exigente, con integraciones y ajustes, pero una vez superado, la operativa se vuelve mucho más ágil: inventarios en minutos, stock en tiempo real y una experiencia de compra muy superior.

 



Más allá de la tecnología RFID, la conversación con Diego Gil deja una idea clara: implantar RFID en retail no es solo instalar hardware, sino entender a fondo los procesos de cada negocio para diseñar una solución de gestión de inventario que resuelva retos reales como el control del stock, la pérdida desconocida o la falta de eficiencia operativa. Desde su mirada de ingeniero hasta su experiencia como consultor tecnológico, Diego combina rigor técnico, cercanía con el cliente y un enfoque muy orientado a medir el retorno de inversión (ROI) de cada proyecto con datos reales. Y quizá ahí esté la clave del éxito: los proyectos RFID que mejores resultados obtienen no son los que más tecnología incorporan, sino los que mejor entienden el negocio del retailer, impulsando su transformación digital, la trazabilidad de producto y la omnicanalidad.

Preguntas Frecuentes

¿Cuánto cuesta implantar RFID en un retailer hoy en día?

El coste ha bajado considerablemente en los últimos años. Una etiqueta RFID que antes costaba casi 1€ hoy cuesta entre 5 y 8 céntimos, gracias a una producción más industrializada, lo que ha hecho mucho más accesible la tecnología para retailers de cualquier tamaño.

¿Es complicado integrar RFID en la operativa de una tienda?

No tanto como se cree. Aunque implica un cambio en la forma de trabajar de los equipos, hoy las soluciones RFID son mucho más sencillas de implementar que hace unos años, y muchos proveedores ofrecen demos para comprobarlo antes de decidir.

¿Cómo se calcula el retorno de inversión (ROI) de un proyecto RFID?

Se calcula combinando beneficios medibles, como el aumento de ventas o el tiempo ahorrado en inventarios, con un modelo que utiliza datos reales aportados por el propio retailer, obteniendo así indicadores fiables como el ROI, el Payback o el VAN.

¿Qué debo tener en cuenta al elegir un proveedor de RFID?

Tres factores clave: la experiencia real en proyectos RFID (no solo en la tecnología en sí), la calidad y fiabilidad del hardware, y el coste total de propiedad a lo largo de la vida del proyecto, no solo la inversión inicial.

¿Por qué el sector de alimentación va más atrasado en la adopción de RFID?

Principalmente por las limitaciones tecnológicas del RFID con líquidos y metales, y porque los márgenes en este sector son más ajustados. Aun así, ya existen soluciones que identifican con precisión la pérdida desconocida y permiten inventariar productos próximos a caducar en minutos.